Sabemos que no siempre es fácil afrontar los desafíos de la vida. Por eso, en Hegoak Psicología te ofrecemos un lugar donde trabajar en ti mismo/a, comprender tus emociones y encontrar las herramientas necesarias para superar las dificultades. Nuestra misión es ayudarte a construir la seguridad, la calma y el equilibrio que necesitas para sentirte más pleno/a. Juntos, trazaremos un camino hacia la vida que deseas.
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Entender por qué te pasa lo que te pasa puede darte sensación de control.
Analizarlo, encontrar el origen, identificar el patrón y ponerle nombre a lo que sientes puede ayudarte a comprenderte mejor.
Pero comprender no siempre es lo mismo que cambiar.
A veces, seguir analizando se convierte precisamente en una forma de mantenerte a distancia de la incomodidad que implica hacer algo diferente.
Porque el cambio no ocurre solo cuando entiendes el patrón. Ocurre cuando empiezas a experimentar algo diferente en tu vida cotidiana: sentir una emoción sin intentar eliminarla inmediatamente, tolerar la incertidumbre sin buscar una respuesta perfecta, mantener una conversación incómoda o dejar de hacer aquello que hasta ahora utilizabas para sentirte más segura.
Entender es importante. Pero no siempre es suficiente.
Si sientes que te sabes la teoría de memoria, pero sigues atrapada en los mismos patrones, quizá haya llegado el momento de pasar del análisis a la experiencia.
📩 Si quieres trabajarlo en terapia, escríbeme por WhatsApp al número que encontrarás en mi bio.
Bidane Mugerza González
Psicóloga General Sanitaria · GZ02847
Hegoak Psicología · Terapia online
¿Sientes que cuanto más luchas por salir de un problema, más atrapada te encuentras? 🕳️
A veces hacemos todo lo posible por dejar de sentir ansiedad: evitamos, comprobamos, buscamos que nos tranquilicen, analizamos una y otra vez lo que ha ocurrido…
Y funciona. Al menos durante un rato.
El problema es que ese alivio inmediato puede enseñarle a nuestro cerebro que necesitamos seguir haciendo lo mismo para estar a salvo.
Así, sin darnos cuenta, aquello que hacemos para sentirnos mejor a corto plazo puede terminar manteniendo el problema a largo plazo.
🔨 Esa es la trampa de la pala.
Evitar te alivia ahora.
Comprobar te da seguridad ahora.
Buscar reafirmación calma la duda ahora.
Pero si cada vez que aparece la ansiedad haces lo mismo, nunca tienes la oportunidad de descubrir qué ocurre cuando no lo haces.
A veces, salir del agujero no consiste en cavar más rápido ni con más fuerza.
Consiste en dejar la pala y empezar a relacionarte de otra manera con aquello que estás intentando evitar.
¿Cuál es tu “pala” más habitual? 🕳️
Y si llevas tiempo intentando solucionar lo mismo sin conseguir salir del bucle, trabajar estas estrategias en terapia puede ayudarte a identificar qué está manteniendo el problema y a practicar alternativas.
📩 Si quieres trabajar esto en terapia, puedes escribirme por WhatsApp al número que encontrarás en mi biografía y te cuento cómo puedo ayudarte. 🌿
Bidane Mugerza González
Psicóloga General Sanitaria · GZ02847
Hegoak Psicología · Terapia online.
Llevo días dándole vueltas a una pregunta que me parece clave: "¿Te gusta el motivo por el que estás cansada?"
Porque no todos los cansancios son iguales.
Existe ese cansancio de después de un día de trabajo que te importa, de cuidar a tus hijos o de aprender algo difícil. Estás agotada, pero mañana volverías a elegirlo sin dudarlo.
Y luego está el otro cansancio.
Ese en el que te quedas en el coche diez minutos antes de entrar a casa porque no tienes energía para ponerte "el personaje" ni para lo que te espera dentro.
Usamos la misma palabra, pero la recuperación que requiere cada uno es completamente diferente.
Te propongo un ejercicio: escribe 3 cosas que te estén agotando esta semana. Marca con un ✔️ las que volverías a elegir a pesar del esfuerzo.
Y ahora, mira las que han quedado sin marcar.
A veces la pregunta no es «¿cómo consigo más energía?», sino «¿qué se la está llevando?».
💭 Y tú, ¿qué tipo de cansancio sientes hoy? Te leo en comentarios.
Si el segundo tipo de cansancio es el que domina tu día a día, escríbeme por WhatsApp (enlace en mi bio) y lo trabajamos juntas.
Bidane Muguerza · Psicóloga General Sanitaria · GZ02847
A veces, lo más difícil no es entender que alguien no puede darte lo que necesitas.
Es dejar de pensar que, si tú haces algo diferente, quizá algún día podrá hacerlo.
Y entonces empiezas a esforzarte más.
A explicar mejor lo que necesitas.
A tener más paciencia.
A dar más oportunidades.
A preguntarte qué podrías cambiar tú.
Hasta que te das cuenta de algo incómodo:
No todo lo que falta en una relación se puede solucionar con más esfuerzo por tu parte.
Y aceptar la capacidad de otra persona también implica aceptar tus propios límites:
“Esto es lo que necesito. Y esto es lo que esta persona puede ofrecerme.”
A partir de ahí puedes decidir qué hacer con esa información.
💭 ¿Te ha pasado alguna vez?
Si sientes que este patrón se repite en tus relaciones y quieres trabajarlo, puedes escribirme por WhatsApp. El enlace está en mi bio.
Bidane Muguerza · Psicóloga General Sanitaria · GZ02847
A veces no reaccionas "demasiado".
A veces llevas demasiado tiempo funcionando en modo supervivencia.
Cuando percibimos amenaza o desbordamiento, podemos responder de formas muy diferentes: intentando recuperar el control, manteniéndonos ocupadas, bloqueándonos o tratando de que todo el mundo esté bien.
Y lo complicado es que, cuando llevamos mucho tiempo respondiendo así, podemos acabar pensando:
"Soy demasiado sensible."
"Soy una persona controladora."
"Soy incapaz de ponerme con las cosas."
"No sé decir que no."
Pero una conducta que hoy te genera problemas puede haber sido, en algún momento, una forma de protegerte o de afrontar lo que no sabías cómo manejar de otra manera.
Entender tu patrón no significa justificarlo ni resignarte a él.
Significa empezar a reconocerlo antes de que tome el control y aprender respuestas más flexibles.
Por eso, quizá la pregunta no sea solo:
"¿Por qué reacciono así?"
Sino también:
"¿Qué está intentando conseguir o evitar esta reacción?"
💭 ¿Cuál reconoces más en ti: lucha, huida, bloqueo o complacencia?
Si quieres entender qué hay detrás de tu patrón y empezar a trabajarlo, escríbeme por WhatsApp. El enlace está en mi bio.
Bidane Muguerza · Psicóloga General Sanitaria · GZ02847
Puedes saber muchísimo sobre ti y seguir sintiéndote atrapada en los mismos patrones.
Conoces tu estilo de apego. Puedes rastrear tus patrones hasta la infancia. Entiendes por qué eliges a las parejas que eliges, por qué evitas el conflicto y por qué te cierras cuando alguien se acerca demasiado.
Dominas todo el vocabulario. Sabes explicarte a la perfección.
Pero sigues haciendo lo mismo que hacías hace tres años.
A veces, la autoconciencia puede convertirse en una forma muy sofisticada de evasión.
Porque parece trabajo. Parece crecimiento: llevar un diario, ir a terapia, leer libros y entender tus patrones.
Y todo eso puede ser valioso.
Pero puedes narrar tu propia disfunción con una claridad asombrosa. Y narrarla y cambiarla no son lo mismo.
Llega un momento en que esa comprensión puede convertirse en el refugio donde te escondes para no tener que afrontar la parte que da miedo.
Esa parte consiste en hacer las cosas de otra manera.
Decir eso que llevas tanto tiempo ensayando.
Permanecer en una relación cuando se vuelve incómoda, en lugar de analizarla desde una distancia segura.
Permitir que alguien se enfade contigo sin explicar toda la historia de tu origen.
Subirte a la bicicleta y caerte, en lugar de leer un libro más sobre cómo montar.
La autoconciencia es la línea de salida, no siempre el destino.
Quizá no necesites entenderte más.
Quizá necesites empezar a hacer algo diferente.
Bidane Muguerza · Psicóloga General Sanitaria · GZ02847
Cuanto más persigues, más huye.
¿Alguna vez has sentido que cuanto más intentas acercarte a alguien, más se aleja?
O que cuanto más espacio te piden, más ansiedad sientes.
Las relaciones entre personas con apego ansioso y evitativo suelen empezar con una sensación de conexión muy intensa. Cada uno encuentra en el otro algo que siente que le falta.
Pero con el tiempo aparece el mismo patrón:
➡️ Una persona busca más cercanía. ➡️ La otra necesita más distancia. ➡️ Ambas se sienten incomprendidas. ➡️ Ambas sufren.
Lo que muchas personas no saben es que, detrás de estas conductas tan diferentes, suele esconderse el mismo miedo: el miedo al rechazo.
El problema no es sentir miedo.
El problema es intentar protegernos de él de formas que terminan alejándonos justo de aquello que necesitamos.
💭 ¿Te has identificado más con el apego ansioso o con el evitativo?
Durante años a muchas nos enseñaron a ser “la chica buena”:
a no molestar,
a no pedir demasiado,
a no incomodar,
a dar más de lo que recibimos.
Y sin darnos cuenta, acabamos confundiendo bondad con silencio, entrega con aguante y amor con sacrificio.
Pero ser buena no debería significar olvidarte de ti.
Poner límites no te hace egoísta.
Decir lo que necesitas no te hace débil.
Decepcionar a alguien a veces no significa que estés haciendo algo mal.
Quizá el cambio empieza justo ahí:
en dejar de vivir para cumplir expectativas ajenas
y empezar a escucharte de verdad.
¿Te has sentido alguna vez en ese papel de “chica buena”?